La presidenta Claudia Sheinbaum se deslindó este martes de la cancelación de la visa estadounidense al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. En la mañanera respondió con un escueto “no tengo conocimiento”, y repitió la misma frase cuando se le preguntó si el caso tenía relación con las advertencias recientes del embajador Ronald Johnson sobre corrupción.
La revelación corrió por cuenta de Steve Fisher, corresponsal de Los Angeles Times, quien documentó que Washington retiró el permiso de ingreso a Rocha Moya en 2025, hecho que se mantuvo fuera del radar público hasta ahora. El dato salió a la luz tras la visita de Johnson a Los Mochis, donde inauguró el complejo Pacífico Mexinol —una inversión cercana a los mil millones de dólares— y aprovechó para recordar que el T-MEC obliga a México a tipificar el soborno como delito, anticipando “medidas significativas” en el corto plazo.
Las fuentes de Fisher van más lejos: la ofensiva anticorrupción de la administración Trump no se quedaría en revocar visas, sino que apuntaría a cargos formales en tribunales federales contra funcionarios mexicanos, incluidos miembros del partido en el poder. Aunque no se mencionaron nombres ni fechas, el periodista insistió en que el mensaje recibido fue contundente: “esto sí va muy en serio”.
Rocha Moya engrosa una lista que, según el mismo medio, ya incluye a legisladores morenistas y a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, igualmente sin acceso a territorio estadounidense.
